Alrededor de 37,5 millones de personas padecen diabetes en EE.UU., y 96 millones más tienen prediabetes2.
Dentro de la población diabética, la prevalencia de la retinopatía diabética se estima en torno al 33%3 y es la principal causa de ceguera en personas en edad laboral en Estados Unidos4. Debido a la naturaleza asintomática de esta enfermedad insidiosa, los pacientes deben someterse a detecciones periódicas para detectar signos de retinopatía diabética, de modo que pueda administrarse un tratamiento para preservar la visión antes de que se produzcan daños a largo plazo.